Cuando pensamos en mejorar la comodidad de nuestros pies, normalmente prestamos mucha atención al calzado. Sin embargo, las plantillas también pueden desempeñar un papel muy importante, especialmente cuando pasamos muchas horas de pie, caminamos largas distancias o practicamos deporte con frecuencia.
No todas las plantillas son iguales ni están pensadas para las mismas necesidades. Existen modelos diseñados para el uso diario, para proporcionar una mayor amortiguación, mejorar la estabilidad o acompañarnos durante actividades deportivas.
Por eso, elegir correctamente puede marcar una gran diferencia en la comodidad de cada pisada.
¿Para qué sirven las plantillas?
Las plantillas se colocan en el interior del calzado para mejorar el apoyo, la amortiguación y el confort del pie.
Dependiendo del modelo, pueden ayudar a:
- Reducir la sensación de impacto al caminar o correr.
- Mejorar la comodidad durante largas jornadas de pie.
- Distribuir mejor la presión en determinadas zonas del pie.
- Conseguir un mejor ajuste dentro del calzado.
- Disminuir el movimiento del pie dentro de la zapatilla.
- Mejorar la sensación de estabilidad durante determinadas actividades.
La elección dependerá principalmente del tipo de uso que vayamos a darles.
Plantillas para el día a día
Si utilizas las plantillas principalmente para trabajar, caminar por la ciudad o pasar muchas horas de pie, la comodidad debe ser una de las principales prioridades.
Las plantillas destinadas al uso cotidiano suelen aportar una capa adicional de amortiguación entre el pie y el calzado.
Las opciones fabricadas con materiales suaves o gel pueden adaptarse a los puntos de presión y absorber parte del impacto producido con cada pisada.
Además, algunos modelos incorporan materiales transpirables que ayudan a mantener el interior del calzado más confortable.
Plantillas para practicar deporte
Running, senderismo, trekking, fútbol, baloncesto o pádel son actividades en las que nuestros pies reciben impactos de forma constante.
En estos casos puede resultar interesante utilizar plantillas diseñadas específicamente para acompañar la actividad deportiva.
Las plantillas de mayor rendimiento suelen incorporar diferentes zonas de amortiguación y soporte para distribuir mejor las presiones generadas al correr, caminar o realizar movimientos intensos.
También es importante que sean transpirables para favorecer la ventilación dentro de la zapatilla durante el ejercicio.
¿Plantillas de gel o plantillas deportivas?
La respuesta depende del uso.
Plantillas de gel
Son una buena opción para quienes buscan mejorar principalmente la comodidad durante su rutina diaria.
El gel permite amortiguar determinados puntos de carga y puede ayudar a reducir la sensación de presión en zonas como el talón o el metatarso.
Plantillas deportivas
Están pensadas para soportar actividades en las que existe una mayor repetición de impactos.
Dependiendo del modelo pueden incorporar zonas específicas de descarga, materiales de mayor resistencia o elementos destinados a mejorar la estabilidad.
Por eso es importante seleccionar una plantilla pensando en la actividad que realizamos y no únicamente en su grosor o apariencia.
Cómo colocar correctamente unas plantillas
Una plantilla debe quedar completamente apoyada sobre el interior del calzado, sin dobleces ni zonas levantadas.
En muchos modelos será necesario retirar primero la plantilla original de la zapatilla antes de colocar la nueva.
Si la plantilla permite recortarse, conviene hacerlo poco a poco y únicamente en las zonas indicadas por el fabricante hasta conseguir que encaje correctamente.
También es importante comprobar que, después de colocarla, el pie sigue teniendo suficiente espacio dentro del zapato.
No olvides ventilar y cuidar tus plantillas
El mantenimiento también influye en su duración.
Después de utilizarlas durante muchas horas o practicar deporte es recomendable sacar las plantillas del calzado para facilitar su ventilación.
Cuando el fabricante lo permita, pueden limpiarse suavemente a mano y dejarse secar completamente al aire antes de volver a colocarlas.
También conviene revisarlas periódicamente para comprobar que mantienen su forma y capacidad de amortiguación.
